martes, 23 de abril de 2013

Análisis Nike Lunarglide 4.

Saludos a todos, hoy voy a desentrañar todo lo que esconde la Nike Lunarglide 4, una de las zapatillas que habitualmente utilizo en mi rotación semanal de entrenamientos. Con ella he realizado hasta el momento unos 200 kilómetros en algo más de tres meses. 

En diciembre del pasado año adquirí estas zapatillas, llevaba tiempo queriendo probar el sistema de amortiguación Lunarlon de Nike. Soy ese tipo de corredor al que por muy bien que le vaya con una zapatilla o marca en concreto le gusta ir probando lo que tiene que ofrecernos el resto de marcas especializadas en running. Me decidí por este modelo porque se adaptaba a mis características: peso de 72 kg y pronador muy leve. En realidad es una zapatilla neutra muy polivalente que puede utilizar cualquier tipo de corredor teniendo en cuenta una serie de premisas:

- Personas que pesen más de 80 kilos deberían utilizarla únicamente para competición, tiradas cortas o entrenamientos interválicos.

- Personas que pesen menos de 65 kilos podrían utilizarlas en tiradas largas, pero quizá para ese peso no es necesaria tanta amortiguación.

- Ideal para personas de entre 70 y 75 kilos de peso ya sean neutros, supinadores o pronadores muy leves en todas las distancias.

- Personas con una pronación moderada y severa deberían optar por zapatillas con corrección, ya que la Nike Lunarglide 4 es una zapatilla neutra con soporte para un grado de pronación muy leve, en realidad no corrige el movimiento de pronación, digamos que lo que hace es amortiguar sus posibles efectos sobre nuestro sistema musculo-esquelético y articular.

La zapatilla es bastante ligera para el grado de amortiguación que nos presta. Tiene el peso de una zapatilla mixta sin serlo, 283 gramos en la talla 43. Además de su amortiguación, suave y de tacto agradable en toda la suela desde el talón hasta el metatarso, destaca su comodidad, se ajusta a cualquier pie como un guante independientemente de su morfología, y esto es debido a la tecnología Flywire (unas fibras de nylon colocadas en los laterales de las zaptillas y unidas a los cordones).

Es una zapatilla con la que te vas a sentir cómodo desde el primer momento que te la calces, como si llevaras tiempo corriendo con ella y ya estuviera hecha a ti. Gracias a su gran ajuste el pie se mueve poco dentro cuando corremos, lo que evita rozaduras y las temidas ampollas.

He corrido con ellas a diferentes ritmos, son muy versátiles en ese sentido, aunque hecho en falta un poco más de "punch" en la fase de impulso, en la zona de metatarso y dedos. Quizá este problema sea consecuencia de la gran amortiguación que también presenta en esa zona. En su defensa diré que esa falta de "punch" de la que hablo es casi inapreciable si corremos a ritmos más lentos de 4 minutos el kilómetro.

En lo que a superficies se refiere, recomiendo dejarlas única y exclusivamente para asfalto, tartán o caminos de tierra compacta. La suela es casi plana, a penas tiene tacos que den cierta rigidez y estabilidad cuando corremos por caminos pedregosos e irregulares. De hecho mis zapatillas tienen tan pocos kilómetros porque la mayor parte de mis entrenamientos los llevo a cabo en ese tipo de superficies y por tanto utilizo otro tipo de zapatillas. Además observo un desgaste excesivo de la suela para el kilometraje que tienen, con lo cual intuyo que la duración de las mismas ronda los 500-600 kilómetros como mucho, algo menos de lo normal, aunque dependerá como siempre del trato que le demos.

En resumen podemos decir que estamos ante una zapatilla polivalente, versátil, ligera, cómoda, de gran ajuste, muy amortiguada y apta para un gran abanico de corredores . Espero les sea de provecho este análisis. Hasta pronto.